En la pestaña Mundo, abre el acuerdo de préstamo desde la ficha de un país y propón importe, interés y plazo. La otra parte mira tu carga de deuda, tu historial y vuestra relación; si acepta, el dinero pasa de verdad de su tesoro al tuyo.
Cada día salen intereses y capital de tu presupuesto hacia el prestamista. Lo que no puedas cubrir se anota como mora y un aviso te lo advierte arriba: nada de sorpresas silenciosas, ves desde el principio cuántos días te quedan.
Tras 180 días de mora el préstamo entra en impago y la decisión es del acreedor: perdonarlo, alargar el plazo o incautar tus fábricas y tu bóveda. Tu historial se resiente y durante un tiempo nadie te presta.
Algunos países prestan por debajo del mercado a propósito, con la idea de quedarse con tu producción. La ficha de la oferta también te muestra el tipo de mercado; si no puedes pagar, tus fábricas pasan al acreedor: juzga la oferta por lo que puedas devolver, no por lo barata que parece.