La pestaña Organizaciones enumera cada requisito con un visto o una cruz: región, relaciones con los miembros, tamaño de la economía, gasto en defensa y demás. Cúmplelos todos y podrás solicitar el ingreso; si te rechazan, espera un tiempo y vuelve a intentarlo.
Pagas cuotas diarias y tienes que cumplir las obligaciones. Si fallas, primero recibes un aviso; si no lo corriges en un año, tu membresía queda suspendida, y mientras esté suspendida no se aplica ninguna ventaja, ni siquiera el pacto de defensa.
Un miembro presenta una propuesta, el bloque negocia un año y, si el apoyo supera el umbral, la resolución obliga a todos los miembros durante cinco años. Tú votas de forma abierta y puedes ver el apoyo estimado antes de presentar nada.
Algunos bloques protegen sus propios bienes: los miembros guardan parte de su producción en la bóveda, las ventas fuera del bloque llevan recargo y las ventas entre miembros van con descuento. Una resolución puede incluso cerrar ese bien a los de fuera.
Salir no es una sola firma: el proceso dura un año, sigues pagando las cuotas mientras las ventajas ya han dejado de funcionar. Al final pagas una compensación que crece con cada año de membresía: un socio antiguo no se marcha barato.